50 × 40 cm · Óleos y acrílicos sobre lienzo · 2026

Hanaikada significa “balsa de flores”  presenta una escena inspirada en la flora y fauna asiática. Un elefante avanza lentamente por el agua mientras, detrás, un vestigio monumental permanece integrado al paisaje.

Desde el pómulo del vestigio nace un cerezo en flor, uniendo de forma directa aquello que quedó del pasado con una nueva forma de vida. Sus flores caen sobre el agua y acompañan el recorrido del elefante, aportando movimiento a una escena dominada por la calma.

La obra reúne memoria, transformación y continuidad dentro de un mismo paisaje: el vestigio permanece, pero la vida crece sobre él, lo atraviesa y continúa su curso.